
Cuando Jesús vino a la tierra, una de las cosas que estableció fue una comunión, entre la multitud que Jesús predicaba habían 3 grupos de personas, los oyentes, los creyentes y los discípulos.
-Los oyentes eran aquellas personas que solo se presentaban por la comida que daban al finalizar de cada reunión.
-Los creyentes eran aquellos que creían en su nombre, aquellos que estaban enfermos y se acercaban a Él buscando ser sanos.
-Y también estaban presentes un grupo pequeño que lo conformaban 12 personas, con los cuales Jesús tenía comunión y eran sus discípulos.
Jesús se sentaba con sus discípulos a comer, el comer es parte de tener una comunión.
Gracias a eso es que existió unidad y armonía entre sus discípulos.
Hechos 2: 42 “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.”
Comunión significa: Tener participación de lo común o hacernos comunes entre nosotros.
La biblia nos enseña a que debemos perseverar en la palabra de Dios y dedicarnos a la comunión con nuestros prójimos, en la iglesia o en el trabajo en el que estemos.
Uno de los enemigos de la comunión es “La Envidia” si tenemos envidia con los demás nunca podremos establecer una relación porque estaremos tan ocupados en competir contra ellos que olvidaremos en llevarnos bien.
El ser humano debe socializar, tener una comunión espiritualmente con nuestros prójimos porque para muchos hay una bendición que puede estar oculta.
La comunión en la iglesia es una actitud, trato familiar o comunicación entre los cristianos, ya que si entablamos una comunicación con los demás nos edificaremos y creceremos espiritualmente, en cambio sí dialogamos con una persona que no es creyente podremos contaminarnos de lo que lleva en su alma; depresión, enojo, con falta de perdón, ira.
Debemos hablar con fe en todo momento así inyectaremos en los demás la misma medida de fe que llevamos, ser un canal de bendición para las demás personas, que mutuamente por medio de la comunicación nos levantemos uno a otro.
Eclesiastés 4:10 “Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡Ay del solo! Que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante”
Nos habla que al tener comunión con una persona que es creyente podremos apoyarnos en esa persona, pero si tenemos comunión con un caído y nosotros caemos no habrá forma de poderse levantar.
Cuando nosotros tenemos un mismo sentir con los demás es allí cuando generamos comunión.
Koinonía: es la transliteración de la palabra griega κοινωνία, que significa comunión; que genera entre los miembros de la Iglesia y Dios.
La koinonía es hacernos comunes en todo, compartiendo la misma cualidad o pertenencia.
Marcos 12: 29-31 Jesús le contestó:
-El primer mandamiento de todos es: “Oye, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor. 30 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.” 31 Pero hay un segundo: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” Ningún mandamiento es más importante que éstos.
El amor entre nosotros va a generar comunión.
No podemos tener comunión entre nosotros a menos que tengamos comunión con Jesús, no podemos pretender amarnos si no amamos a Jesucristo, nadie puede dar lo que no tiene, primero debemos tener amor dentro de nosotros para poder dar amor.
1 Corintios 1:9 “Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor”
Apocalipsis 3:20 “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”
Cuando nosotros aceptamos a Jesús en nuestra vida, Él entra en nosotros y entonces se establece una comunión, la comunión con Jesús hará automáticamente una buena comunión con los demás. Jesús es el autor del amor que se necesita para poder seguir adelante.
1 Juan 1: 3 “Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo”
Sin comunión no se puede vivir, si decidimos tener comunión con Jesús lo tendremos con el Padre.
Tengamos comunión con la luz y no con las tinieblas.
2 Corintios 6:14 “No estéis unidos en yugo desigual con los incrédulos, pues ¿qué asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblas?
Entre nosotros la comunión va a ser el reflejo que tengamos con Jesús, el Padre y el Espíritu Santo Podemos tener comunión con el Señor: Orando, leyendo su palabra, asistiendo a una iglesia continuamente.
El Señor te está llamando para tener una comunión nuevamente con ÉL, sus brazos están abiertos para reiniciar una relación contigo y cenar a tu lado, solo permite que Él entre en ti.