
Juan 3:3 “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Juan 3:4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?
Cuando Jesús hablaba normalmente no se los decía literalmente, sino espiritual.
Mateo 26:26 “Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo”
Cuando nosotros tomamos la Santa Cena, estamos tomando el cuerpo de Jesús pero una de las cosas que también tomamos santidad.
Cuando andamos en santidad comenzamos a perder el deseo a aquellas cosas que nos atraían y eran pecados.
Mateo 26:27 “Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;
Mat 26:28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”
El pan es el cuerpo de Jesús, el cuerpo de él murió pero su alma y su espíritu no murió, el cuerpo tiene que significar muerte, el pan simboliza el cuerpo, el pan significa muerte.
Génesis 40 16:19 “Viendo el jefe de los panaderos que había interpretado para bien, dijo a José: También yo soñé que veía tres canastillos blancos sobre mi cabeza.
Gén 40:17 En el canastillo más alto había de toda clase de manjares de pastelería para Faraón; y las aves las comían del canastillo de sobre mi cabeza.
Gén 40:18 Entonces respondió José, y dijo: Esta es su interpretación: Los tres canastillos tres días son.
Gén 40:19 Al cabo de tres días quitará Faraón tu cabeza de sobre ti, y te hará colgar en la horca, y las aves comerán tu carne de sobre ti”
El panadero que servía el pan, murió al tercer día.
Jesús comparo su cuerpo con el pan, y el pan significa según el panadero muerte.
Cuando nosotros participamos en la Santa Cena, cuando tomamos el pan simboliza el descenso, la muerte y cuando tomamos la copa de vino significa vida, porque el panadero murió pero el copero vivió.
Mat 26:28 “porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”
Al momento de participar en la Santa Cena lo que debemos aplicar es la fe.
Por medio de nuestra fe al momento de tomar el pan y el vino nuestros pecados van a ser perdonados a través del sacrificio de la sangre derramada de Jesús a través de la cruz.
La sangre de Jesús fue suficiente para el perdón de nuestros pecados.
Debemos de tener cuidado de no hacer de la Santa Cena un momento de costumbre, porque podremos perder nuestra fe.
Lucas 15:16 “Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.
Luc 15:17 Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!
Una de las primeras cosas que hizo el hijo prodigo fue reconocer que había hecho mal y se arrepiento.
Proverbios 28:13 “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.”
La misericordia de Dios es la que nosotros recibimos cuando tomamos la Santa Cena, porque tomamos a Jesús y él es la misericordia de Dios. Pero no podemos confesar y reconocer nuestros pecados sin apartarnos.
El problema es que si solo confesamos y no nos apartamos del pecado entonces no hay un crecimiento. Cuando nosotros tomamos la Santa Cena estamos decidiendo apartarnos del pecado.
Si no nos apartamos del pecado podremos volver a pecar.
Mateo 26: 29 “Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre”
Cuando nosotros tomemos la Santa Cena le estamos diciendo al Señor “Quiero apartarme”
Mateo 10: 38 “y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí”
Tomar la Santa Cena significa tomar la cruz, que cada uno tomemos nuestra cruz significa “negarse a sí mismo” esto significa apartarse del pecado.
1 corintios 11: 28 “Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.
1Co 11:29 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.
Salmos 1:1 “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores,
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado”
Los malos amigos te pueden aconsejar y podría ser para mal, debemos apartarnos de los malos.
Tus pecados te serán perdonados si así tú lo crees, aunque sientas que ya no puedes más, solo usa tu fe para poder ser salvo, Jesús quiere empezar de nuevo contigo.